La compra a la copeca mí de las cerillas,
En el agua caliente criaré,
А Timka compone en seguida:
Compra en кофтычку ситчик,
Contigo donde хошь iré...
- ¿Para que te burlas de ellos? - Pregunto.
- De aquella manera, - habla perezosamente él.
- ¿Y bien, y sin embargo?
- De nada, comerán. No quiero las canciones ихних, aullan, aullan, а todos mienten.
Por las canciones no es necesario mentir, a esto - el cuento es.
Balanceando cerdosa головою, él se sonríe, en sus ojos ovejunos
Brilla la ternura burlona.
- Aquí mí - feo, y además cojo, а
El viejecito Keshin chistenky, habiendo dejado a trabajar, se ha sentado en обрубок del árbol y
Se ha echado a reír por la risa menuda, que solloza, exclamando:
- ¡Ah, bromeabas, miráis ar, con destreza como!
De las ventanas de la casa se han asomado los morros grises se arrugados, al patio han salido desgreñado,
Las personas medio vestidas, todos sonreían, examinando Timku, prestando oído a su canto,
а él balanceaba, renqueando alrededor del barril grande de roble, y cantaba, con destreza y
гулко golpeteando el martillo:
Mí курноса y ряба,
Pequeño al crecimiento...
- ¡Para que aquel
Detrás de la ventana de mi desván a los tintes tiernos de la aurora прощально
Brilla la Venus verdosa.
Silenciosamente. La casa vieja, apretadamente llenada de los inquilinos, del horticultor Klebnikov es muerto
Duerme; es la casa lamentable - gris развалина en dos pisos, con la multitud
De los anexos. La ciudad diligente, de mercader lo ha echado al suburbio, a los campos
De la irrigación, él sale entre los desechos de la ciudad por el montón feo de árbol, a solas
Y tristemente. En ello viven las personas, nadie - y él - no necesario, la vida
Se los
Pachporta, por ejemplo. La persona buena, tranquila es posible y sin
пачпорта soltar por tierra... Si mí - inofensivo...
- - Nocivo, - con enfado y has dicho con seguridad рязанка.
- ¿Por qué así?
- Sé por qué...
Конёв se ha sonreído y ha callado, habiendo cerrado los ojos.
Casi hasta el fin de nocturno nos revolcábamos por el patio, como los carneros sobre el matadero,
Después de mí, Koneva, las dos mujeres y моршанского han asignado al muchacho al suburbio
Las stanitsas en la casa vacía, con roto стеною, con los cristales salidos en las ventanas.
- A
Por el área va el cosaco torcido bigotudo, con las llaves grandes en la mano, - en
Otro a él смятая la gorra adelante por la marquesina. Detrás de él, sollozando y secando
Los ojos por los puños, arrastra el muchacho rizado, los años, y el perro rugoso, -
El hocico a ella triste, la cola es bajada, debe ser - es ofendida también. Cuando
мальчонка sollozará más fuertemente, el cosaco se para, lo espera callando y, habiendo golpeado
Por el sincipucio por la marquesina de la gorra, va después, balanceando, como el borracho, а el muchacho y
El perro
el muchacho de pómulos salientes con las pequeñas mirillas del mongol la empuja
Por el codo de lado, con una voz enronquecida y hablando perezosamente:
- Te ha dejado él. Solamente lo veías...
- Sí ar, - tira pensativamente Kon±v, comprendiendo tu alforja. - ahora
A las tías abandonan muy simplemente, ni a que ellos en este año, de balde....
La tía se arruga, испуганно centelleando, extiende la boca, - su amiga habla
Animadamente y distintamente:
- А ti no los escuches, los traviesos...
Es mayor de los años a cinco, y la persona a ella no regular:
El general сprimero Tentetnikova bastante bien y cordialmente, pero estrecharse entre собою ellos no podían. Sus conversaciones se acababan por la disputa y una sensación desagradable de las dos partes, porque el general no quería противуречья y возраженья; а Tentetni-kov, de la parte, era también la persona delicado. Sin duda que para la hija se despedía mucho al padre, y el mundo a ellos se tenía, покуда no han llegado estar de visita al general de la pariente: la condesa Boldyreva y la princesa joven De Juzja-knna, las damas de honor atrasadas del patio anterior, pero que han retenido y
(Read more)Era aún más difícil a ello llevarse bien las tías. Pedían permiso para partir en todo momento de los trabajos, quejando del deprimente del bar-neumático. ¡La cosa extraña! Él ha destruido en absoluto cualesquiera prino-sy del lienzo, las bayas, las setas y las nueces, a la mitad ha bajado de ellos de otros trabajos, pensando que las tías dirigirán este tiempo por la economía casera, revestirán, pondrán a los maridos, multiplicarán las huertas. Lejos de eso. La ociosidad, la riña, los chismes y cada riñas han sidas llevadas entre el bello sexo tales que los maridos llegaban en todo momento
(Read more)No en aquel el asunto, el tiíto, - ha dicho el sobrino. - no es difícil pédirmele ¿ºó¿не¡ýn. Soy culpable:
Él el jefe, y no seguía hablar así con él. Pero ha puesto aquí en que. Tengo otro servicio: trescientos almas de los campesinos, la hacienda en el desajuste, el director - el tonto. Al estado de la pérdida es poco, si en vez de mí se sentará en la oficina otro copiar el papel, pero la pérdida grande, si trescientos, la persona no pagan los tributos. ¿Mí - que pensaréis? - El terrateniente [званье esto también no бездельно]. ¿Si
A las dos ha salido de la tarde para ver seguramente Fidel
E interrogarla. No quiero sufrir la col, que olor hace caer de todos
De las tiendas al por menor en De pequeñoburgués; además de debajo de la puerta de cada casa lleva tal
El infierno que mí, habiendo tapado la nariz, corría a toda velocidad. Y los artesanos viles
Lanzan al hollín y el humo de los talleres tal multitud que a la persona
Generoso es categóricamente imposible aquí pasearse. Cuando he penetrado en
El sexto piso ha comenzado a sonar en la campanilla, ha salido la muchacha,
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